La Leche como Temeridad*

Por décadas la ciencia está demostrando los problemas que causa la producción de leche, desde problemas a la salud (de humanos y animales), contaminación del medio ambiente, etc. Recordar incluso que las vacas no llegaron al rico continente americano hasta casi mediados del siglo XV, cabras y ovejas, llegaron después…, aquí  otro articulo de Regina Toledo:

La industria láctea gasta billones en convencernos de sus beneficios pero la ciencia empieza a contrariarla en público!
Recientemente la prestigiosa Universidad de Harvard, libre de presión de lobistas de las industrias lecheras, retiró la leche y sus derivados de la “Guía de la Alimentación Saludable”, después de investigaciones hechas por sus nutricionistas y médicos.
La leche animal (de vaca, cabra u otra hembra) no es un alimento natural y no hay razón para tomar leche de otra especie en ninguna etapa de nuestras vidas.
Cuando la vaca tiene un bebé, su cuerpo produce leche suficiente y apropiada para su hijo (cuyo estómago tiene 4 compartimientos). Para la producción continua de leche, la vaca sufre inseminación artificial inmediatamente después del nacimiento del ternero. Debido al confinamiento y las experiencias traumáticas que pasan ellas desarrollan algunas enfermedades. Las más comunes son inflamación mamaria por los métodos brutales de succión de leche y brotes infecciosos en las patas , por estar en pisos inmundos con heces y orines. La leche se contamina con excremento de animales y del hombre, a pesar de que las industrias lecheras afirmen que siguen estrictas medidas higiénicas y sanitarias. La leche es procesada para disfrazar la sangre, el pus, la materia fecal y las bacterias que suelen acompañarla.
La vaca produce 20 veces más leche de lo que su naturaleza le permitiría debido a las hormonas sintéticas que recibe diariamente. Esta carga hormonal pasa a los consumidores de leche creándoles innumerables enfermedades, principalmente en el sistema reproductivo y sexual, tumores de mama, próstata, útero, ovario y testículos. Su consumo también esta asociado a impotencia sexual, diabetes, obesidad, artritis, problemas renales , y cardiovasculares. Estos cuadros patológicos, presentados en el mediano y largo plazo, no son, inexplicablemente , materia de preocupación de la gran prensa.
La dioxina, presente en la leche, es altamente tóxica, causa de enfermedades degenerativas y teratogénicas. Instituciones respetables como el Comité de Médicos por una Medicina Responsable en los Estados Unidos y la Universidad de Leeds en el Reino Unido ya desmontaron el mito del consumo de productos lácteos para prevenir la osteoporosis. Y es que los productos lácteos acidifican la sangre y la pérdida de calcio es, precisamente un mecanismo de compensación del propio organismo. El calcio, además está a nuestra disposición en la naturaleza (ajonjolí, brócoli, culantro, frutas) y en la cantidad justa para nuestras necesidades.
Las intensa propaganda hacen que las personas asocien el calcio con el color blanco de la leche. No hay comerciales en la TV que enaltezcan los nutrientes y vitaminas de frutas y hortalizas.
Niños que consumen mucha leche, yogurt y queso carecen de zinc y hierro. La caseína (proteína de leche) es uno de los componentes de adhesivos y plásticos y es responsable por producir mucosidad. Y la lactosa (azúcar) es difícil de ser absorbida dado que el cuerpo humano no produce enzimas suficientes para ese proceso.
Individuos descendientes de asiáticos, africanos, hispanos y del sur de Europa son especialmente vulnerables a la lactosa.
La leche es procesada y distribuida por corporaciones billonarias. Los dueños de las industrias lácteas no se preocupan con el sufrimiento de los animales o por el impacto ambiental o por la salud de las personas.
La sofisticada gran prensa disemina falsa información y aconseja el uso diario de leche animal, identificando la salud con leche , a pesar de los efectos negativos que se genera su consumo .
La propagandas muestran vaquitas felices con sus hijos, en pastos verdes y soleados. Nada mas lejos de la verdad: las vacas no pastorean, no toman sol , no amantan a sus hijos, están enfermas y reciben dosis altas de antibióticos, hormonas y pesticidas. Son alimentadas con granos que no pueden digerir por ser herbívoras, mezclados con restos de carne triturado de otros animales. Sus hijos les son arrancados al nacer.
Las industrias de carne y leche son las mayores responsables de la destrucción del medio ambiente.
Cerca del 70% del agua potable en el mundo es consumida por la industria pecuaria. Para producir 1 litro de leche se gasta 800 litros de agua; para 1 kilogramo de queso 5.000 litros, para 1 kilogramo de mantequilla  18,000 litros.
Pero 1 kilogramo de tomates solo requiere 39 litros . Agua y granos consumidos por los animales podrían alimentar poblaciones que no tiene acceso a la alimentación básica . Es una de las verdades que se calla.

*Artículo publicado en el semanario peruano Hildebrandt en sus Trece y en el blog de la ONG Actitud

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Acerca de Ana Maria Quispe

dietista, ecologa, defensora de derechos humanos, pacifista
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2 respuestas a La Leche como Temeridad*

  1. Melchor Baltazar Julca Obispo dijo:

    vivir engañados tanto tiempo y cual es la opción adecuada, la sustitución natural a al leche

    • Norma Luna A. dijo:

      Ya era tiempo que todo lo oculto salga a la Luz, y que la gente entienda, y que abran los ojos, volvamos a consumir lo natural, como en los tiempos antiguos y evitar que la gente se enriquezca con engaño.

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