La Maldición del Oro

Aquí un artículo traducido y condensado* que apareciera por primera vez en el NY Times en Octubre del 2005 y que ha sido expandido y publicado una vez más el 2010, el artículo aparece también en el web del Grupo de Trabajo de Medio Ambiente:

  • La atracción del oro tiene un elemento de “estupidez” en la codicia por el metal
  • Por miles de años la codicia por el oro ha llevado a matar.
  • En el siglo XV, el Rey Ferdinando de España hizo de “conseguir oro, a cualquier costo” la primera prioridad de la conquista del Nuevo Mundo
  • Ya no hay mucho oro, el que queda es microscópico y se saca de la tierra a expensas de un enorme costo medio ambiental, frecuentemente en las zonas más pobres del mundo.
  • Por una onza de oro se excavan 30 toneladas de roca a la que se le agrega cianuro para la extracción, este veneno queda en la tierra por décadas.
  • Los desechos que arrojan las mineras son comparables a las catástrofes nucleares
  • El costo para “limpiar” estos desechos sólo en EEUU se estima debe llegar a los 54 billones de dólares. (Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU, 2004)
  • La mineras “dicen” que proveen buenos empleos y mejores programas medio ambientales. Con la ayuda del Banco Mundial ingresan a los países “pobres” cuyos gobiernos aceptan la explotación.
  • Filipinas ha enjuiciado a la quinta minera más grande del mundo: Placer Dome de Canadá, por haber destruido un río, una bahía, corales, con desechos que podrían recorrer el mundo tres veces. Placer Dome también opera en Nevada, EEUU
  • Algunos en la industria están considerando si realmente “vale la pena” esta industria del oro, pues genera más desechos que ningún otro mineral.
  • La más grande minera del mundo BHP Billiton de Australia vendió su industria a la minera Ok Tedi de Papua New Guinea en el 2001 luego de haber destruido 2,400 acres (971 hectareas) de selva.
  • Newmont, el productor de oro más grande del mundo, está tratando de pagar por escuelas y casas, para aminorar los problemas sociales de alrededor de sus minas.
  • “Las noticias hoy vuelan”, dice Carol Raulston, vocera de la Asociación de Minas de EEUU, “no podemos escondernos”
  • La campaña de No al Oro Sucio se inició en el 2004 para advertir a los consumidores a no comprar oro que cause daños ambientales. La mala propaganda hizo que Tiffany empezara a vender oro de una mina de Utah que no usa cianuro. Pero los que venden más oro no son tiendas como Tiffany, más bien es Walmart. (y hoy Macy’s)
  • Mr. Kowalsky un vocero de La Sociedad de Conservación Silvestre, se reserva de llamarle a la industria del oro “limpia”.
  • Sin oro, no hay bodas en la India (anillos y regalos a los padres) y la “nueva prosperidad” hace que la industria haya crecido a 38 billones de dólares (2005). Las ventas subieron 11% en China y 47% en India, el país donde un billón de personas tienen un insaciable apetito por el oro. Esta demanda “cultural” previene cuestionamientos..
  • El segundo consumidor de oro en el mundo es EEUU y tiene las reservas más grandes. El gobierno tiene 8,134 toneladas en sus arcas, a un precio de 122 billones de dólares.
  • La Reserva Federal y otros bancos renuevan acuerdos para restringir la venta de sus reservas para mantener su precio. Ansiosos inversionistas comprar oro cuando el dólar está débil y la economía es incierta, esta es la razón de que el precio del oro se conserve alto. Para las mineras ese precio determina sus operaciones.
  • Las operaciones a cielo abierto deben ser fáciles y rendidoras para que haya ganancias, eso quiere decir “cianuro”, no es la única opción pero es lo más efectivo económicamente. Ese tipo de operación se puede ver en Yanacocha una mina del norte del Perú que opera Newmont. Las nuevas montañas que han creado más se parecen al Oeste de EEUU que a las montañas de los Andes, están rodeadas de mangueras que silenciosamente han derramado cianuro por años.
  • En algunas minas de Nevada, 100 toneladas o más de tierra debe ser escavada para producir apenas una onza de oro.
  • Las masas de roca dispersas expuestas a lluvias son una “bomba” medio ambiental. El sulfuro reacciona con el oxígeno formando ácido sulfúrico. Este ácido contamina liberando otros peligrosos metales (sobre todo para los peces) como cadmio, plomo y mercurio. Aunque las rocas se contengan contamina en climas húmedos.
  • El cianuro deja problemas a largo plazo. Un estudio geológico declaró que el cianuro se convierte en otras formas tóxicas y persiste. Se descompone al sol y sólo no hace daño si es altamente diluido.
  • De 1985 al 2000 más de una docena de reservorios de cianuro en las minas colapsaron según el Programa de Medio Ambiente de las Naciones Unidas.
  • El desastre más severo ocurrió en Rumania contaminando el río el Danubio en el 2000, mató miles de toneladas de peces, el cianuro entrό a más de 1,600 millas (aprox. 2,600 Kilómetros) del Mar Negro. La industria trató de mejorar la contención del cianuro pero “el código” es voluntario, no existe códigos gubernamentales.
  • Cuando no hay nada más que obtener se abandonan las minas, dejando desastres como el Little Rocky Mountains en Montana por la minera Zortman-Landusky, la primera en operar con cianuro en los EEUU desde 1979. Pegasus Gold de Canadá, los dueños de esa minera, se declararon en banca rota luego de pagar 5 millones de dólares a cada uno de sus ejecutivos. Los estudios medio ambientales del área hechos hasta 1990 revelan contaminación del agua la que debe ser tratada por 120 años a un costo de más de 19 millones por año, gracias a un fondo creado en Montana en el 2005.
  • La catástrofe de Montana recién hizo noticia en 1998. Esto hizo que se pudiera en vigencia una prohibición a toda operación minera aurífera en EEUU pero se levantó la prohibición en el 2004
  • Los bancos protegidos por el Banco Mundial, tratan de “ayudar” a las inversiones mineras en tierras foráneas bajo la excusa de “reducir la pobreza y mejorar vidas”. Otro desastre en Guyana, asegurada por uno de estos bancos, fue el derrame de 790,000 galones de cianuro en el río Essequibo. En el 2001, el entonces presidente del Banco Mundial James D.Wolfensohn puso una moratoria de dos años para detener las inversiones en las mineras. Pero hoy las “guias” de inversión con respecto al agua potable y otras formas de contaminación son más leves que las de la Organización Mundial de la Salud o la Agencia de Protección del Medio Ambiente de EEUU.
  • El arzobispo Alvaro Ramazzini no entiende cómo es que el Banco Mundial le presta 45 millones de dólares a una multinacional para que explote una rica región de agricultores mayas de Guatemala. La Glamis Gold, una minera canadiense apenas ha creado 160 trabajos en esa zona y ha enfrentado la oposición del pueblo guatemalteco a pesar de que la minera se llevó aviones con a agricultores a otra mina que tiene en Honduras bajo la promesa de trabajo, mientras que el pueblo guatemalteco sacó un referéndum.
  • Los hombres de Binsre en la Antigua costa de Ghana, realizan su propia búsqueda del oro, casi desnudos e inmersos en un barro gris. Ellos constituyen los trabajadores “ilegales” que aun buscan en los escombros de AngloGold Ashanti, la segunda minera mas grande del mundo con base en Sud África. “Seis mineros han muerto intoxicados por los tóxicos” dijo Hannah Owusu-Koranteng, activista de los mineros ilegales. Muchos han perdido sus tierras fértiles por la contaminación.
  • Newmont invertirá un billón de dólares con un préstamo de 75 millones de dólares del Banco Mundial…Newmont compensa a quienes dejan las tierras. Ofrece trabajos y oportunidades: 450 nuevos empleos y 8,000 personas desplazadas.
  • “La casa es OK”, dice Gyinabu Ali, una mujer divorciada con 5 niños quien se ha mudado a una de las nuevas casitas… “Estraño mi tierra donde podía crecer mis propios alimentos”
  • En Obuasi apenas 20 casas tienen baño, 20% tienen agua, a excepción de las villas de ladrillo de los ejecutivos de AngloGold, la ciudad luce pobrísima. Hasta el jefe operacional Akosah-Bempah, dijo sentirse ofendido por estas condiciones.

*Traducido y condensado por Ana María Quispe

Anuncios

Acerca de Ana Maria Quispe

dietista, ecologa, defensora de derechos humanos, pacifista
Esta entrada fue publicada en Ecologia y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La Maldición del Oro

  1. nery p. valenzuela v. dijo:

    exelente ana maria tu comentario la maldicion del oro, mira no mas la ciudad de cerro de pasco la orolla,parece una ciudad cabernicola por la forma que ha quedado y la contaminacion, pero es poco lo que podemos acer los ciudadianos de a pie con estas gran trannacionales que manegan millones,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s